jueves, 19 de abril de 2018

Cara de velocidad de Marga Tojo


Cara de velocidad

Texto: Marga Tojo

Ilustración: María Hergueta


Colección Orihuela

ISBN 978-84- 8464-375-3

150 x 235 mm, 48 páginas

(+ 8 años) 14€,  2018.


Por José R. Cortés Criado.


Marga Tojo nos lleva a su mundo mágico de mano de una niña que vive en una ciudad con los inconvenientes que ello conlleva, pero esta heroína infantil sabe hacer frente a la adversidad y buscar el lado bueno de sus vivencias en pro de su libertad.

Así podemos leer cómo se las ingenia para montar una exhibición de animales frente a un puré de patatas, unos guisantes con zanahorias o cómo su abuelo hace una tortilla a la canción.

Si lo que ocurre es un desastre doméstico como caer agua al ordenador, su imaginación nos lleva a navegar sin timón ni timonel en un barco a la deriva o se enfrenta al monstruo que la hace ir de casa al hospital, e incluso mantiene una conversación con él, enfrentándose al mal de forma poderosa y lírica.

Esta niña es ingeniosa, sabe buscarle la parte agradable a las tareas simples como ponerse un abrigo antes de salir de casa con sus superpoderes.

La autora se enfrenta a sus miedos con versos y lirismo. También da consejos sobre la manera de disfrazarse las heroínas para hacer frente a la vida porque " las superheroínas / viajan / a la velocidad de la luz / en patinete".

A su afán por enfrentarse a todo, hasta lleva a los lectores a unos versos con adivinanzas donde ella misma da la clave para entenderlo.

Así la vemos deambular por la ciudad, observar un dragón que toca una canción, enfrentarse a su monstruo azul, llevar a cabo una misión especial en el comedor escolar, y es que ella tiene superpoderes para vivir.

Y, por si todo fuese poco, hay referencias musicales desde el título de un poema Blues de la noche o de otro que se llama Rolling Stones, a los que añaden reminiscencias musicales de Patti Smith, Nina Simone o Fran Pérez Narf.

Buen título, porque las niñas ponen cara de velocidad cuando se transforman en superheroínas en sus ambientes cercanos y rodeadas de elementos conocidos como son la vivienda y su entorno más cercano.

Excelente poemario digno del X Premio Internacional Ciudad de Orihuela de Poesía para Niños y Niñas del año 2017.

Los versos están ilustrados por María Hergueta que utiliza con agilidad el lápiz sobre fondo blanco para dotar de expresividad a la protagonista con algún detalle de color amarillo, rojo o azul. La ilustradora utiliza colores planos y dibujos estilizados que se acercan al cómic.

Si quieres conocer otro libro ilustrado por María Hergueta pincha aquí. 


miércoles, 18 de abril de 2018

Guía de la costa de Maya Plass


Guía de la costa

Texto: Maya Plass

Ilustración: VV.AA.


Género Divulgación

ISBN 9788467596902

120 páginas, semiflexible

(+ 6 años), 11,95€, 2018.






Por José R. Cortés Criado.

Este libro intenta acercar la naturaleza a los pequeños lectores invitándolos a explorar la playa, a la par que les hace ver que la costa está llena de seres vivos, más de los que podríamos sospechar.

A lo largo de cincuenta y cinco fichas vamos a aprender a observar, anotar, dibujar, guardar y analizar cerca de la costa, ya sea en la orilla de la playa, en las pozas cercanas, cuando llegue la pleamar o la bajamar.

También se muestran una serie de consejos prácticos a la hora de investigar, ya sea sobre los preparativos necesarios, el código de la costa, el cuaderno de campo, la limpieza de la playa o tener un herbolario de algas.

Así que términos como mareas, algas, anémonas, medusas, erizos, lapas, cangrejos, estrellas de mar entre otros muchos componentes  de la fauna marina y los peces de costa, tiburones, delfines, marsopas, ballenas o aves marinas.

Paso a paso, siempre con normas claras, consejos para evitar accidentes, fotografías de plantas o animales, relación de herramientas necesarias, advertencias sobre peligros, y muchas pequeñas fichas informativas van completando página a página esta guía útil para ver el mar desde otra perspectiva, más ecológica, solidaria y divertida.

La información de presente en textos breves, algunos recuadrados, otros distinguidos por un círculo de color y por muchísimas fotografías a todo color.

Cuando ya se ha dado toda la información, ya sea saber cómo nadan las focas, cómo se alimentan los erizos de mar, las lapas, las estrellas de mar, sobre picaduras de medusas, cómo llevar a cabo una exploración nocturna entre otros temas, se ofrecen unas notas para padres y profes, un glosario y un índice alfabético.

Sin duda un buen libro para acercar la costa a los pequeños lectores, enseñarlos en la limpieza y conservación del medio ambiente, a respetar la fauna y la flora y a ser precavidos ante los seres desconocidos, ya sea no tocando animales muertos o lavándose muy bien las manos después de cada expedición a la costa.

Ánimo futuros ecologistas y defensores de la naturaleza, este libro os espera.

El libro todo en papel satinado viene protegido por un forro de plástico transparente con cremallera para que no se nos estropee en nuestras excursiones al mar.

martes, 17 de abril de 2018

Esto es un secreto que sólo sé yo de Eulàlia Canal


Esto es un secreto que sólo sé yo
Texto: Eulàlia Canal
Ilustración: Zuzanna Celej

Colección Calcetín Amarillo

ISBN 9788491420873

130 x 205 mm, 144 páginas

(+ 8 años) 8,75€


2018.





Por José R. Cortés Criado.

Este libro se lee de un tirón. Desde que lo abrí no he parado hasta llegar al final. Las palabras fluyen con ligereza y la trama te atrae de tal forma que es imposible parar de leer.

Los tres protagonistas tienen alguna característica que los diferencia de los demás. Rita es una chica con un enorme corazón que no habla con nadie, se comunica con notas escritas. Solo Hugo conoce su secreto y su voz.

Hugo es grandote e inseguro, buen chico pero falto de confianza en sí mismo, conforme va aumentando su autoestima mejora y se diente mejor.

Yuri es el más listo y atrevido del trío, tiene ideas geniales, aunque a veces dice que tuvo vidas anteriores y que quiere viajar a la selva amazónica.

Junto a los tres niños, tres personas mayores. Una, Delia, que muere en extraña circunstancias, es conserje del colegio y muy buena amiga y consejera de Hugo.

Otra es su vecina Vicenta, algo despistada, muy cariñosa y preocupada por el descanso eterno de Delia, ya que acude a regarle una maceta porque algo la turbaba su eterno descanso.

Y la tercera, Hortensia, la amiga de Delia que vive en una residencia de ancianos recluida por su hijo gracias a un informe de una psiquiatra que dice que no está en sus cabales. Hortensia quiere cambiar su testamento, a lo que se opone su hijo.

Los tres niños sospechan que Delia fue asesinada y están dispuesto a confirmarlo, para ello van recogiendo pruebas, visitando a personas, incluso un notario y cuando todo lo tienen atado y bien atado, van a la comisaría y presentan sus pruebas.

Hay que reconocer que contaron con una ayuda especial, la de la gata de la señora Delia, que se comunica estupendamente con Yuri y que los tres maduran durante el transcurso de la trama.

Eulàlia Canal escribe con suma agilidad una historia de chicos para chicos llena de magia que deja muy buen sabor de boca.

En paralelo al proceso investigador, sin grandes descripciones ni narraciones tediosas, nos muestra cómo son las personas que aparecen en la historia, dando mayor importancia a su etopeya que a su aspecto exterior. 

La paz y tranquilidad que emanan de las tres personas mayores se reflejan en los tres jóvenes, que se mueven por la afectividad frente a intereses egoístas o malvados de otros personajes. 

La novela está ilustrada en blanco y negro con dibujos de Zuzanna Celej.

Si quieres conocer otro título de Eulàlia Canal pincha sobre el título: El interrogante gigante

Si queires conocer dos libros ilustrados por Zuzanna Celej pincha sobre los títulos: El príncipe que todo lo aprendió en los libros y Hachico el perro que esperaba

Si

lunes, 16 de abril de 2018

Cuentos clásicos para leer y contar. Varios Autores


Cuentos clásicos para leer y contar

Varios Autores


Colección Cuentos Clásicos para 

leer y contar
ISBN 978-84-698-3391-9
190 x 240 mm,  256 páginas
(+ 6 años) 15,95€, 
2018.



Por José R. Cortés Criado.

La editorial Anaya ha recopilado una serie de cuentos tradicionales de un grupo de escritores por todos conocidos, como son:

Los músicos de Bremen, Caperucita Roja, Blancanieves, El lobo y los siete cabritillos y El flautista de Hamelín de los hermanos Jacob y  Wilhelm Grimm; La princesa y el guisante y  La Sirenita de Hans Christian AndersenLa Cenicienta y El gato con botas de Charles PerraultLa historia de los tres cerditos de Joseph Jacobs .

La traducción y adaptación de estos cuentos tradicionales han sido llevadas a cabo por personas de reconocido prestigio como el escritor Vicente Muñoz Puellez, Mª Antonia Seijo Castroviejo, Enrique Bernárdez y Fernando Santos.

Pero lo mejor y más novedoso son las ilustraciones de estos cuentos.

Es maravilloso ver esa Caperucita de Emilio Urberuaga junto al enorme lobo hambriento en medio de ese bosque de flores rojas, y sentir los trazos seguros y firmes de cada personaje.

 O las lindas acuarelas de Maria Espluga que nos muestran unos encantadores músicos de Bremen, con partituras bajo el brazo, bastón para caminar y bandidos con amplios sombreros.

Elena Odriozola nos trae una princesa algo paliducha a pesar de sus mejillas coloreadas junto a otros personajes de talle esbelto, ojos minúsculos, finas líneas negras y multitud de variados colchones y edredones.

Una malvada madrastra junto a la asustadiza Blancanieves y los azorados enanitos con caperuzas rojas que no salen de su asombro ante semejante niña, junto al apuesto príncipe de Beatriz Castro alegran la lectura de este cuento.

Noemí Villamuza nos presenta una simpática Cenicienta de tez oscurecida y diadema de brillantes que luce muy hermosa junto al bello príncipe, la autora ha actualizado el vestuario de todos sus personajes para esta ocasión.

El feliz Gato con botas no puede ser más expresivo, ni la variedad de botas más coloristas. Mikel Valverde utiliza colores suaves para que los lectores disfruten al ver un rey con los pies en remojo en una tinaja en su palacio, un gato audaz y hasta un ogro de cortas entendederas.

Muy buenos los siete cabritillos de Elisa Aguilé, todos ellos de enormes cabezas para esos cuerpos humanizados que les ha puesto; también son muy vistosos los paisajes con celestes cielos y blancas nubes algodonosas.

Adolfo Serra pone en activo un flautista de Hamelín lleno de colorido sobre el que destacan los trazos en distintas tonalidades de su ropa, pelo o pluma del sombrero. Muy llamativas las casas del pueblo, el río, su puente, los felices niños y los estupefactos mayores rodeados de roedores.

Laura Catalán dibuja con primor una sirena de esbelto talle y colorete en sus mejillas que baila, sueña, juega y es feliz dentro y fuera del agua. Los paisajes marinos están llenos de pequeños detalles y filigranas en la arquitectura; en los dibujos se aprecian los trazos del lápiz.

Xan López Domínguez, fiel a su peculiar estilo dibuja tres cerditos con unos trazos muy finos y unos colores pasteles sobre esos cuerpos redondeados y hermosos junto a las tejas, las ramas de retama, el manzano y un imponente lobo que pierde todo su poder ante sus cortas entendederas.

Sin duda una muy cuidada selección de texto e ilustraciones conforman este hermoso libro de buen tamaño, con papel de gran gramaje y pastas duras, ideal para ser leído o contado a los pequeños lectores tan ávidos de aventuras literarias tradicionales.

Libros como este certifican que los cuentos populares siguen vivos en el imaginario internacional.





domingo, 15 de abril de 2018

El niño de luz de plata de Gonzalo Moure

El niño de luz de plata

Texto: Gonzalo Moure y

Taller de lectura de Farsía, 

Smara

Ilustración: Clara Bailo

Ediciones Bubisher

ISBN 978-84-697-3034-8

2017.


Por José R. Cortés Criado.

Se trata de un cuento muy tierno, ni más ni menos que la relación que establece un niño saharaui con un niño venido de la luna en medio del desierto del Sahara.

La trama de cuento surge de una frase que le dijo Gonzalo Moure a unos niños saharauis una noche de luna llena en Smara para darles idea de cómo escribir un cuento. Estos integran el club de lectura de Farsía.

Su frase fue: “Una tarde, de la luna pareció que colgaba una escala de plata.” A partir de ese mensaje cada uno de los participantes fue añadiendo algo más, hasta que resultó esa historia del niño que ve descender de la luna a otro ser semejante a él con un brillo especial.

El protagonista, Najib, se siente muy contento y lo acepta como un regalo de su amiga y confesora, la luna, pero la envidia hace que ese niño de plata caiga preso de un anciano avaricioso que lo quería para que le iluminase su jaima.

Najib pierde a su amigo y se siente atribulado, hasta que encuentra la manera de liberarlo y como sabe que deberá estar oculto ante los ojos de los demás que lo observan como un ser extraño y lo desean por raro, busca la mejor salida para el niño de luz de plata, que es volver a su origen.

Bonita historia la narrada y la que se oculta tras el libro ya que el importe de su venta está destinado al proyecto Bubisher de la Asociación de Escritores por el Sahara: una red de bibliotecas públicas y bibliobuses en los campamentos de refugiados de Tinduf.

Este cuento cuenta con un diseño muy original, se lee de forma apaisada y está escrito en los dos extremos de la hoja, en la parte izquierda en castellano y en la parte derecha en árabe.

En el centro y en la parte inferior de las hojas están las ilustraciones de Clara Bailo que reflejan un campamento de refugiados, jaimas, enseres cotidianos, la luna, la escala y demás elementos nombrados.

Las imágenes y la impresión de las letras están en negativo, es decir son blancas sobre fondo negro.

Buena historia que gustará a grandes y pequeños. 

sábado, 14 de abril de 2018

La fuga de los personajes I. Actividad para celebrar el Día Internacional del Libro de José R. Cortés Criado.


La fuga de los personajes I
Actividad para celebrar el Día Internacional del Libro 


Por José R. Cortés Criado.
Objetivos:
Recuperar los cuentos populares
Animar a leer
Desarrollar la imaginación.

Participantes: 
Maestros y alumnado.

Lugar: El colegio, especialmente sus aulas y la biblioteca.

Materiales: Los imprescindibles para caracterizase cada personaje.

Tiempo: Mínimo una hora si los personajes saben comunicarse con los pequeños, si no cuando decaiga el interés de los participantes.

Desarrollo:

Esta actividad la llevé a cabo por primera vez hace más de veinticinco años en el CEIP Vicente Aleixandre de Torre del Mar, Málaga, España, cuando era maestro de ese claustro.
La idea me surgió para difundir los cuantos clásicos de la biblioteca del centro y animar a los pequeños lectores a leer, porque hubo una época en la que se puso de moda leer a los nuevos escritores de LIJ y los cuentos populares podían caer en el olvido salvo que la factoría norteamericana del cine decidiese ofrecer su versión a los pequeños ávidos de dibujitos animados.
Para ello recurrí al alumnado de octavo de la extinta EGB, chicos y chicas de catorce años, sin su ayuda la experiencia nunca la hubiese llevado a cabo. Lo primero que hice fue exponerles la idea y pedir voluntarios para ejecutarla
Se trataba de formar un grupo de alumnos dispuestos a caracterizarse de algún personaje de los cuentos populares, no consistía en disfrazarse como si fuese un carnaval, solo se les pedía que llevasen algo que les identificase con el personaje elegido, porque de lo que se trataba era de desarrollar la imaginación de los alumnos menores.
El día que se llevó a cabo la experiencia, 23 de abril, vimos tres alumnos con unos hocicos y unos rabitos de cerdos recortados en cartulina anaranjada, otra con una capa con capucha roja, otra con un pijama y su peluche para dormir, otro con dos enormes botas de agua y unos bigotes pintados en su cara, otros con caretas confeccionadas por ellos de cabritillos, otras de sirena con piernas y cola llena de escamas de papel plateado, otro de príncipe con una corona dorada y otros de lobos, ogros y demás. La más sofisticada fue una alumna que acudió con un traje de novia y un cucurucho blanco con velo incluido sobre su cabeza y una varita en la mano, el hada madrina tuvo un gran éxito.
Una vez que los personajes estaban elegidos, cada uno elaboró su propio discurso, que podría variar según el nivel del alumnado que visitasen, la idea era común: conseguir que los niños identificasen su personaje, si no lo hiciesen a primera vista debían darles pistas como decirle que viven en el bosque, trabajan en una mina, se pasa el día durmiendo, es la madre de..., el cazador de...
Después había que hablar de la visita a la biblioteca, de su valor como centro difusor de cultura en el colegio y de la vida que en ella se desarrolla diariamente, para pasar a contarles que estaban aburridos en las estanterías porque ningún niño ni ninguna niña iban a visitarlos.
Además podían añadir que estaban apretujados en el libro, que querían salir y pasear, que les encantaba ver las caras de los lectores, que debían prometerles que en el recreo acudirán a la biblioteca para saludarlos y, por último, le pedían ayuda para que las bibliotecarias no los encerrasen de nuevo en los libros.
También se eligieron dos bibliotecarias, fueron dos alumnas las que quisieron ese papel. Ese día se presentaron vestidas con traje chaqueta, gafas, carpeta y bolígrafo en mano.
Su papel era simple. Debían entrar en las clases muy azoradas preguntando si habían visto a algún personaje de los cuentos populares y pedirle su ayuda para devolverlos a sus respectivos libros. También añadían que su trabajo peligraba porque sin personajes no hay libros y sin libros no hay bibliotecas.
Las bibliotecarias iban acompañadas de los cazapersonajes, ataviados con una enorme caja forrada de papel plateado a sus espaldas con una manguera que llevaban en la mano para absorber a la huidos.
Esa mezcla de personajes fugados, bibliotecarias apesadumbradas y cazapersonajes con ganas de llevar a cabo su trabajo fue un detonante para tener un día de fiesta en el colegio alrededor de los libros.
Aún recuerdo la felicidad de los niños, especialmente los más pequeños, que rápidamente aceptaron a los niños-personajes como auténticos y se sintieron solidarios con los fugados, intentando ocultarlos ante las bibliotecarias, abriéndoles las puertas para que se fugasen, anteponiéndose a los cazapersonajes y, sobre todo, participando en la actividad, hablando con los personajes sobre su historia y sintiéndose partes de la trama.
Poco a poco los personajes fueron desapareciendo de las aulas y empezaron a normalizarse las clases. Al final las bibliotecarias agradecieron a todos su ayuda para recomponer los libros y animaron al alumnado a acudir a la biblioteca.
Para los niños fue un día mágico, se alteró el desarrollo diario de las tareas escolares. Los pequeños se sintieron cercanos a los personajes de los cuentos tradicionales y los mayores se sintieron parte del mundo adulto para fomentar la lectura.
Para mí fue una experiencia muy positiva, la llevé a cabo otras veces pasados algunos años, creo que si se llevase a cabo anualmente terminaría cayendo en la monotonía y perdería la chispa mágica que tienen las sorpresas.
Recuerdo ahora que desde su inicio hubo más de una persona que estuvo preocupada por el ruido y el orden en los pasillos, esa fue su principal preocupación y después de más una hora con la actividad hubo quien me pidió que fuese acabando porque no se podía aguantar tanto jaleo, pero a pesar de ruido y del movimiento de niños creo que mereció la pena vivir esa experiencia.
Desde aquí animo a todo maestro y a toda maestra a celebrar el día del libro con alguna actividad festiva que no se limite a leer textos, redactar escritos o dibujar un libro y que fomente la imaginación de todos, grandes y pequeños, para que por un momento  seamos felices con las historias que manan de los libros.
 
PD: De aquella experiencia escribí algunos relatos, unos recordando qué sucedió y otros recreando lo que me hubiese gustado que sucediese.

viernes, 13 de abril de 2018

Mi vida en dibujos: La maldición del lápiz de Deborah Zemke


Mi vida en dibujos: 
La maldición del lápiz 
Texto e ilustración: 
Deborah Zemke
Traducción: Begoña Oro Pradera
Colección Mi vida en dibujos
ISBN 978-84-696-2384-8
140 x 210 mm, 144 páginas
(+ 8 años) 8,95€, 2018.






Por José R. Cortés Criado.


Bea García es una niña estupenda, con una imaginación enorme que todo lo explica con dibujos.

Siente no ser tan lista como su compañera Judit Einstein, la niña más inteligente de la clase.

Bea achaca la sabiduría de aquella a su lápiz, considera que ese es su secreto, un lápiz al que llega todo lo que su mente almacena de forma muy fluida.

En el colegio se va a celebrar un concurso de preguntas y repuestas por parejas. Bea y Einstein forman el dúo para la prueba, esta quiere ganar con la máxima nota para emular a su hermana mayor.

Bea no se siente con capacidad suficiente para ganar y cree que si consigue el lápiz de su amiga todo se solucionará; así que se hace con el lápiz de Einstein y comienza a estudiar, pero cada vez que se centra en algún tema, la mano se pone a dibujar y cuando alguien la interrumpe se pone echa una fiera.

No sabe cómo pero el lápiz saca lo peor de ella y ofende a su hermano y un compañero de clase que la trae frita.

Pero Bea dibuja y dibuja sin parar ya sea saltando la comba con un canguro y su amiga, la que se fue a vivir a Australia o navegando por el Nilo con Judit y observa cómo dibuja las respuestas a las preguntas.

El concurso fue genial, los conocimientos de Einstein y la habilidad pictórica de García hicieron que el resultad fuese un éxito.

Incluso Bea se reconcilia con su hermano y con Eric, el niño que no la deja tranquila nunca y se prepara para la siguiente entrega que nos hará llegar en breve.

El libro es rápido de leer ya que la aparte escrita es mínima en comparación a la cantidad de dibujos tipo cómic que proliferan páginas tras página.

Los textos son sencillos y animosos, muestran los problemas de una alumna con una lógica infantil llena de gracejo. Junto a los textos narrativos se intercalan onomatopeyas, bocadillos para los diálogos y distinto tamaño para las letras cuando indican enfado.

Ese juego de tipografía, líneas cinéticas y marcas de suma expresividad le dan mucha fuerza a los dibujos.

Viendo los dibujos en blanco y negro tan bien perfilados se me ocurre que podría ser un buen entretenimiento para los lectores amigos de colorear para rellenar los espacios en blanco y así tener un libro a todo color.

Un entretenido libro que hará pasar un buen rato a los pequeños lectores  con ganas de divertirse e imaginar situaciones nuevas.